Mantenimiento & Uso
En Mamie Cocottes, hemos elegido el hierro fundido esmaltado por su capacidad única para realzar los sabores, su resistencia inigualable, y su estética atemporal que encaja de forma natural en todas las cocinas. Nuestras cazuelas, ollas, grills y bandejas para asar están diseñadas para duraren generaciones, aportando siempre placer al cocinar, comodidad de uso y belleza en la mesa.
Pero para disfrutar plenamente de todas las ventajas del hierro fundido esmaltado, es esencial seguir algunos gestos sencillos en el día a día.
En esta sección encontrarás todos nuestros consejos de uso y mantenimiento para preservar el rendimiento de tus cazuelas, proteger su bonito esmalte y prolongar su vida útil sin perder ni una pizca de su encanto... ni de su eficacia.

Antes del primer uso
Al recibir su sartén o cazuela de hierro fundido esmaltado, es esencial limpiarla para eliminar cualquier polvo o residuo de fabricación. Utilice agua caliente con jabón y una esponja suave para limpiar delicadamente la superficie. Asegúrese de secar cuidadosamente el utensilio después de la limpieza para evitar cualquier rastro de humedad.
A diferencia del hierro fundido sin esmaltar, nuestras cazuelas y sartenes de hierro fundido esmaltado no requieren ningún curado. El esmalte ya forma una barrera protectora contra la humedad y los restos de alimentos. Para prolongar su vida útil, seque siempre sus piezas inmediatamente después del lavado. Como precaución adicional (no obligatoria), puede aplicar una ligera capa de aceite de oliva en el interior para reforzar la protección contra el óxido.
Los productos de hierro fundido esmaltado Mamie Cocottes son compatibles con todo tipo de fuegos: gas, placas eléctricas, vitrocerámica, inducción, así como en horno tradicional (eléctrico, gas, leña, carbón, petróleo).
También pueden utilizarse sobre fuego de leña. Para preservar el esmalte, recomendamos evitar el contacto directo con las llamas o las brasas y preferir el uso sobre parrilla o placa. Para cocinar directamente en las brasas, es mejor utilizar utensilios de hierro fundido sin esmaltar.
Si utiliza una placa vitrocerámica o de inducción, evite deslizar su cazuela o sartén: levántela siempre para no dañar la superficie de la placa ni la base del utensilio.
Para una eficiencia óptima, adapte siempre el tamaño de la llama o de la zona de calor al diámetro de la base del utensilio.Esto permite una distribución uniforme del calor mientras protege los mangos y las paredes laterales del sobrecalentamiento. En gas, las llamas nunca deben sobrepasar los bordes de la base.
Por último, asegúrese de que los mangos o asas no estén en contacto directo con una fuente de calor.

Uso en horno
Las cazuelas o bandejas equipadas con asas de hierro fundido pueden usarse en el horno sin límite de temperatura. Sin embargo, cuando utilice las tapas con los pomos de acero inoxidable, no debe superar el límite de 250°C.
Si dispone de utensilios que contienen elementos de madera , estos no son compatibles con la cocción en horno.

Parrilladas: instrucciones de uso
Las parrillas y sartenes estriadas requieren un precalentamiento en vacío (sin alimentos ni aceite) antes de su uso para alcanzar la temperatura necesaria para la caramelización o el marcado.
- Nunca precaliente solo el aceite en una sartén fría, ya que esto puede generar humo y dañar el esmalte.
- Coloque su grill sobre fuego medio y deje calentar unos minutos.
- Para comprobar la temperatura, eche unas gotas de agua: si chisporrotean al instante, la superficie está lista.
- Una vez caliente, rocíe ligeramente con aceite (o aplique con un pincel de silicona) antes de colocar los alimentos.
- Para conseguir unas perfectas marcas de parrilla, deje cocinar sin mover el alimento hasta que se despegue de forma natural.
Freír & saltear
Para una fritura o salteado exitoso, es importante calentar suavemente el aceite y la sartén al mismo tiempo.
- El aceite está listo cuando ondula ligeramente.
- Para la mantequilla, espere a que aparezca espuma o pequeñas burbujas.
Esto garantiza una cocción controlada sin sobrecalentamiento.

Utensilios recomendados
Para preservar el esmalte de su utensilio, priorice las espátulas y cucharas de silicona o madera.
- Evite los utensilios metálicos que podrían rayar la superficie.
- No golpee nunca sus accesorios contra el borde.
No utilice batidoras eléctricas ni corte alimentos dentro del utensilio.
Hornos con base de hierro fundido
En el caso de un horno cuya base interior también sea de hierro fundido, evite colocar su cazuela o sartén directamente sobre el fondo: esto podría provocar una cocción demasiado rápida, en detrimento de la calidad del sabor. Siempre es preferible colocar su utensilio sobre una rejilla o una bandeja de horno.
Precauciones con los mangos y pomos
Ya sea en el horno o en la placa, las asas de hierro fundido y los pomos de acero inoxidable pueden volverse muy calientes. Utilice siempre manoplas o paños gruesos para manipular su cazuela o sartén de hierro fundido con total seguridad.
Recuerde también apretar regularmente los tornillos de las asas o pomos si es necesario.
Los pomos de acero inoxidable de nuestras cazuelas y sartenes soportan temperaturas de hasta 250°C máximo. Por encima de esta temperatura, pueden deteriorarse. Por ello, le recomendamos evitar cocciones a temperaturas muy altas en el horno para preservar la durabilidad de sus productos.
Limpieza & mantenimiento
- No busque eliminar la pátina formada con el uso: cumple una función protectora y antiadherente.
- Espere a que el utensilio se enfríe un poco antes de lavarlo.
- Tras una cocción habitual, basta con enjuagar con agua caliente y secar con un paño húmedo.
- Para una limpieza más profunda, utilice agua caliente con jabón. Si quedan residuos, deje en remojo antes de frotar con un cepillo suave (ideal entre las ranuras de una parrilla).
- No utilice nunca estropajos abrasivos ni productos agresivos.
- Para las marcas exteriores (grasa quemada, etc.), una esponja de nylon o un producto específico para esmalte será suficiente.
Es importante secar los productos de hierro fundido esmaltado después de cada lavado por varias razones:
- Prevenir la oxidación : aunque el esmalte protege el hierro fundido, los bordes sin esmaltar (por ejemplo, alrededor de la tapa o en la unión de las asas) siguen siendo sensibles a la humedad. Si el agua se queda estancada, pueden aparecer pequeñas manchas de óxido.
Consejo tradicional: aplica una fina capa de aceite de oliva en las zonas sensibles y también en el interior de tu cazuela. Este sencillo gesto crea una barrera protectora y previene eficazmente la oxidación. - Evitar marcas y depósitos de cal : el agua que queda en la superficie puede dejar manchas blancas o apagar el brillo del esmalte con el tiempo.
- Asegurar la longevidad del esmalte : secar bien ayuda a mantener la superficie lisa y brillante, sin residuos ni depósitos que puedan afectar su aspecto.
- Higiene y olores : la humedad atrapada puede causar pequeños olores desagradables o proliferación bacteriana, especialmente si se coloca la tapa antes de que la cazuela de hierro fundido esté completamente seca.
Lavavajillas
Las cazuelas y sartenes con asas o mangos de hierro fundido son aptas para lavavajillas, pero el uso repetido puede ralentizar la formación de la pátina natural y dañar el esmalte.